Por Miguel Ángel Lino
Mientras un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña; Juan Carlos, abotagado y liado –como dicen los españoles-pedía perdón cual si fuera el Paquito del verso que arrepentido prometía: “Ya no haré travesuras”. Cumpliéndose un nuevo axioma que si es de sabios equivocarse y rectificar; de reyes, meter la pata y pedir perdón.
La cosa está clarísima: El rey de España se equivocó igual que cuando le gritó “ya cállate” al bocón de Chávez. Pero también quedó de manifiesto que tiene vergüenza y honor para reconocer sus errores.
El azotón del rey me sirve para comentar que no me gusta que maten a mansalva a los animales en inhumanas cacerías; como tampoco que humillen, laceren y estoqueen a los toros en dispar lidia por ancestral que sea la llamada fiesta de luces y consecuente afición a la tauromaquia.
Porque la reyerta en cualquiera de sus acepciones -como contienda, bronca o pelea- si no es pareja propicia el abuso del poder y de la fuerza.
Pero, por lo que más quiera, no me vaya a relacionar con la politiquería del partido Verde dizque ecologista. Porque si no pertenezco a partido alguno, mucho menos me puedo identificar con la demagogia de quienes por un lado piden la pena de muerte para delincuentes humanos y por el otro, se conduelen del sacrificio del llamado toro de lidia.
Mejor dediquémonos a la caza de significados de palabras y demos en el blanco lingüístico de los siguientes ejemplares, apoyándome con información de www.elcastellaño.org * y otra de mi cosecha:
*Elefante.- “Los griegos llamaron a estos animales elephas, término que inicialmente significaba «marfil». La palabra fue heredada por los latinos como elephas-ntis; pero en la Edad Media cambió en latín, en inglés y en francés a olifantus”…
El rey Juan Carlos dice que lo invitaron de cacería y que a él no le costó. Pues vaya que se ahorró un dineral, porque en la actualidad una expedición para ir a cazar un “olifantus” tiene un costo de 37 mil euros. En pesos, ¡mejor ni le digo!
*Contrabando.- “El vocablo ban pasó del francés al italiano para formar la palabra bando con el sentido de edicto. Por ejemplo: La emisión de un bando solemne para declarar como delito la introducción de mercancía sin pagar los impuestos correspondientes. Del italiano pasó al español con dicha acepción, tal y como se utiliza en inglés, ya que to ban quiere decir prohibir”.
En el 2011, se incautó contrabando de colmillos de elefante por un total de 23 toneladas de marfil. Lo que representa la caza ilegal de 2,500 paquidermos. Y ojo: que los elefantes no son los únicos especímenes de los paquidermos; también lo son los jabalíes e hipopótamos…
Espécimen.- Así, con acento en la segunda “e” cuando se diga o escriba en singular. Y especímenes en plural. “Especimen” con acento prosódico en la “i” es un error común, pero error al fin.
Rifle.- Igual que en inglés, en español se escribe rifle, palabra que proviene del francés “rifler” que quiere decir “hacer ranuras o rayas”. Por eso la desconcertante definición del Diccionario de la Real Academia que señala: “Fusil rayado… alargado”. Lo que justifica que al rifle se le clasifique como “arma larga”.
Furtivo.- Es un adjetivo que proviene del latín “furtívus” y que indica “lo que se hace a escondidas”…
De no haberse dislocado la cadera, el rey Juan Carlos hubiera sido un cazador furtivo. Pero su desliz hizo público y notorio que no merece ser presidente (menos honorario) de ninguna sociedad protectora de animales.
Follón.- En su acepción de alboroto, discusión tumultuosa, enredo y complicación se desató en España, porque mientras muchos están “de paro”, sin trabajo y ni un euro partido por la mitad: El soberano de la Casa de los Borbón, de caza armó el follón y la reyerta.
ACLARACIÓN: Un amable lector de Tijuana señaló como “romántica” mi definición de latín “líber libri”, que por supuesto quiere decir libro; pero a la vez: “líber libri, también significa “membrana” o “corteza de árbol”. Gracias por escribirme y por leerme.




















































